El remedio democrático, ¿peor que la enfermedad?

Por Francisco Tomás González Cabañas Sin que sea una cuestión gnoseológica, probablemente la filosofía política, sea el escudo protector, para sostener, argumentalmente, un estado de cosas, que bajo la petición de principios de la institucionalidad, nos remite obligadamente a posiciones dogmáticas, que las traza o sitúa como indiscutibles. O en el caso de que permitaSigue leyendo “El remedio democrático, ¿peor que la enfermedad?”

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