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No al pase sanitario en las aulas

Por la Redacción

A continuación se reproduce en comunicado de Eco Educativo que cuestiona la obligatoriedad del pase sanitario implementado en provincias como Santa Cruz y Formosa.

Eco Educativo expresó su posición luego de conocer las medidas que implementarán Santa Cruz y Formosa ¿Cómo puede exigirse un pase obligatorio de vacunación para ir a la escuela de gestión estatal cuando no hay una decisión federal que incluya a la vacuna contra el COVID en el calendario obligatorio?

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A casi dos años del inicio de la pandemia, y cuando ya parecía que la Educación volvía a ocupar el lugar primordial que nunca debió perder, nuevamente la incertidumbre se apodera de las familias, los docentes, la comunidad educativa en su conjunto: no habrá presencialidad sin pase sanitario.

Podríamos volver a enumerar los múltiples motivos que sostuvieron durante este tiempo -y aún lo hacen-, que la presencialidad de niños, niñas, jóvenes y adultos en las escuelas es fundamental y garantiza plenamente el derecho humano a la educación. Es en cada institución educativa donde esta garantía cobra sentido y articula de manera integral todos los demás derechos de nuestros estudiantes.
Sin embargo, algunas provincias como Formosa o Santa Cruz -más las que podrían sumarse- continúan negando este derecho imponiendo como requisito de admisión en las aulas el “pase sanitario”.

¿Cómo puede exigirse un pase obligatorio de vacunación para ir a la escuela de gestión estatal cuando todavía no hay una decisión federal que incluya la vacuna contra el COVID entre las demás que componen el calendario obligatorio?

Si no hay una decisión política en este sentido que se exprese a través de la ley, otorgándole sustento a la decisión de promover la obligatoriedad a la vacuna contra el COVID 19 y a la exigencia de un pase sanitario, no se pueden avasallar derechos constitucionales como los consagrados en el artículo 19 de la Constitución Nacional: “Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe”.

Es por eso que afirmamos que la exigencia de un pase sanitario exigible para ingresar a las escuelas públicas carece de sustento jurídico y pedagógico, especialmente en provincias que hacen de la ausencia de los chicos a clases una práctica habitual.

Desde Eco Educativo lejos estamos de propiciar conductas “antivacunas”. Reconocemos los logros sanitarios que ellas han generado y el valor que para enfrentar la enfermedad encierra el mayor porcentaje de población inoculada.

Por otra parte, es sabido que los no vacunados no solo suman riesgos personales, sino que favorecen los contagios y el desarrollo de nuevas variantes del virus. Es por eso que instamos a las autoridades a articular todos los resortes necesarios tanto para concientizar a la población como para proveer las dosis de vacunas adecuadas para proteger a los segmentos etarios que componen el alumnado. Además, deben completarse las instancias formales que permitan alcanzar las autorizaciones definitivas de las vacunas disponibles en nuestro país y con ellas su integración al calendario de vacunación obligatorio.

Mientras estas etapas estén pendientes, resulta a todas luces inconsistente volver a vulnerar un derecho estratégico y esencial como el de enseñar y aprender.

Estamos cómodos en el camino de «mal en peor»

Por Carlos Paladino

Si de algo, los argentinos, podemos poner las manos sobre el fuego, es el de certificar el rumbo sostenido que ha proseguido el buque insignia que nos guía. Bajo el turno de distintos capitanes, el criterio se ha instalado y respetado como un hecho adquirido e, inmodificable. La consigna es ir “de mal en peor”. Huir de la mortaja para abrazarse al difunto.

Si de tanto en tanto, aparece un capitán que quiere torcer esa trayectoria, inmediatamente aparecerá la tripulación del mismo barco, disconforme con el rumbo que le ha fijado; y qué ocurrirá entonces; primero se van a alborotar para ver si afloja, si no pasa nada, después se amotinan, hasta quitarle el liderazgo de la nave. Los marineros saben que un cambio como el que le proponen es una realización incómoda para su acostumbramiento, más esforzada para ganarse la ración diaria y; sobre todo y muy vital; con la resistencia de los polizontes (los que viajan, comen, sin haber pagado pasaje y, sin embargo, malviven).

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Hay un montón de otros polizontes que no malviven porque son de otra categoría, son una clase muy modelada al bienvivir. El capitán queda haciendo el papel de un intruso puesto de los pelos en ese cargo, ¿qué pretende este aprendiz de capitán, vedarles su bien ganado estilo de vida? … ¡!Está loco de remate!!

El país (buque) que contiene e inmoviliza al pueblo argentino navega sin brújula ni cuadrante, a la deriva casi todo el tiempo y desde siempre. Doscientos años que pasa lo mismo. Una cosa es cierta; es un pueblo que no es refractario a la violencia. Los hechos notables de la Argentina están tapizados por hombres o acciones febriles, efervescentes, si es posible, que dejen señales de su violencia.

Las revoluciones, las asonadas militares, la guerrilla. Ni que hablar de la inquebrantable desobediencia a la ley para juzgar esos arrebatos a la vida republicana. Un poco de bochinche viene bien, la tranquilidad prolongada lo pone nervioso, necesita buscar pleitos. Tal vez ayudaría saber hacia donde enfilamos la nación; hacia la izquierda o hacia la derecha y, también, si aspiramos ser de izquierda o de derecha.

Porque los izquierdistas amasan fortunas maldiciendo al capitalismo abyecto, despreciable que busca pisotear al trabajador. Basta ver la vida y bienes de los pregoneros políticos de la izquierda para comprobar como predican con el ejemplo. Lo que se concibe como derechistas está integrado, hoy en día, por empleados, emprendedores, negociantes, que llevan adelante una pelea diaria por no entrar en la pobreza de la que hablan los izquierdistas, arrastrando a los que dependen de él. Cosa que vemos todos los días en algún lugar del país.  

La condición de pobres (izquierda) incluye a muchos empleados públicos con estabilidad laboral y respetables sueldos. Por supuesto, el ingenio político, deseoso de pulsear en la pelea por obtener algún miramiento sectario y económico ha incluido en la lista de opciones proselitistas; la Centro Izquierda y la Extrema Derecha. Toda una confusión.

El sindicalismo pregona una discursiva a sus afiliados de exaltado anticapitalismo y anti patronal, pero sus capitales personales son incalculables y poseen el dominio de no ser susceptibles de investigaciones. Todos los agraciados de estas tendencias, por el voto popular, cobrar por derecha y por izquierda. Sobran iniciáticas políticas y falta moralidad.    


                                           LA ESCUELA DE LOS POBRES Y LAS OPORTUNIDADES 


¿Cómo acallamos la necesidad extrema de la pobreza argentina? con una maquinita que emite dinero a derecha e izquierda, convirtiéndolos en subsidios sociales. Un plan de recuperación económica, que convenza de traer inversiones que se traduzcan en empleos, no existe. Y si de mentirita hubiera uno, tampoco serviría por los condicionantes que carga sobre sí el gobierno y no proyecta corregir.

En el listado de países con mayor inflación anual, figuramos entre los cinco primeros. Las tarifas congeladas muestran al inversor un país sin energía, y, al decir del presidente Alberto Fernández a Crónica el 5 de enero, “No hay ninguna posibilidad de que argentina tenga tarifazos y agregó que; en todo caso el costo de los servicios tendrá que ·corregirse de un modo razonable, teniendo en cuenta la capacidad de pago” de la sociedad. Que otra estrategia hay que no sea incrementar los ingresos de la gente. Único recurso rápido, ¿aumentando impuestos y con emisión? No sabemos.

Con el FMI, no hay forma de arreglar y no sabemos si lo habrá. En el ánimo de la señora Cristina no hay deseo de arreglo alguno. Ella tiene que demostrar su fortaleza ante los dictadores latinoamericanos. No ha sido confirmado; pero, se ha publicado que la señora Ángela Merkel señaló; “Los presidentes no heredan problemas. Se supone que los conocen de antemano, por eso se hace elegir para gobernar con el propósito de corregir esos problemas, culpar a los predecesores es una salida fácil y mediocre” Aunque una frase muy relacionada a ésta, circula en Twitter desde junio de 2019.

De la señora Merkel extraemos otros criterios para gobernar que pueden ajustarse a la realidad argentina. En Alemania cuidar el gasto público es una pauta a cumplir ya que no todo se ultima creando dependencias burocráticas y costosas, para enmendar los problemas sociales; alcanza actuando con profesionalidad. Por ejemplo; la atención en lo relativo a los Derechos Humanos, no es cuestión d plata, únicamente. Las leyes incumplidas son el mejor aliado para vulnerar la política de los Derechos Humanos.

El mundo liberal y el FMI, observan con inquietud el modo en que nos manifestamos con países que tienen presos a personas que no piensan como el gobierno, los detienen en carácter de subversivos. Las informaciones dicen que, entre Cuba, Venezuela y Nicaragua, las cárceles reúnen más de 1100 presos políticos.  Otro palo en la rueda de las buenas relaciones internacionales.


LOS HIJOS DE LA PAVOTA


Aunque, no podemos hacernos los desentendidos en este tema, que, por otro lado, constatamos a diario. De las arcas del Estado, salen crónicamente, muchos pesos en concepto de sueldos a ex subversivos que vegetan en distintos cargos públicos y, por si fuera poco, nos aturden con recomendaciones.

Préstamos para financiar el desarrollo de la empresa privada escasean; en cambio, los incentivos gubernamentales están disponibles para; Aerolíneas Argentinas (La Cámpora); Cammesa (la Cámpora); AySA (Malena Malgarini); Correo Argentino (La Cámpora); Ieasa, fundada por Néstor Kirchner (La Cámpora); agregamos a Radio y Televisión Argentina; Yacimientos Carboníferos Río Turbio y demás. Teniendo en cuenta los datos registrados; esas ayudas le cuestan al Tesoro, algo así, como 16.000 millones de dólares anuales, No dejemos a un costado los 25.000 empleados públicos incorporados en la Provincia de Buenos Aires. Siguen los consabidos aportes a La Cámpora, administradora del PAMI o la Anses.

Aún sin muchas luces, cualquiera sabe interpretar que ese dinero sirve a una masa de votantes sectarios del gobierno – cuanto más mejor -, que podrían ser destinados al proceso de generación de trabajo por parte de la actividad privada. Pero, el inconveniente que se imagina el partido gobernante, es que de suceder eso, no podría retener esa falange, ese séquito de indolentes seguidores.  Ustedes los conocen, se los tropiezan en la calle, en las esferas públicos; no necesitan que les digamos más.

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El desempeño de la Justicia Argentina, permitiendo la apretujada que le hace el Ejecutivo, hasta que la vicepresidenta y sus ¿amigos? queden liberados de toda cuenta pendiente; asimismo, las injusticias sociales y hasta la cantidad de jóvenes que se van del país, también son monitoreadas por los extranjeros (FMI, Inversores, etc.).

La violencia desenfrenada en las calles y la pasividad e inmovilidad a la que están sometida las fuerzas del orden, de agachar la cabeza, también tiene su injerencia a la hora de la asumir decisiones primordiales, como es, el de financiarnos dinero. ¿Las personas mayores, malcriados argentinos; alguna vez, nos imaginamos, ver estampas donde diez delincuentes – hombres y/o mujeres – patean la cabeza de un joven; o, ¿un motochorro arrastra por la calle y golpea a una anciana para sacarle vaya a saber qué cosa? Bien; acá, es habitual que la televisión nos muestre esos episodios. Además, los delincuentes tendrán una nómina inacabable de profesionales puestos a disposición de su defensa.

La delincuencia y los asesinatos en aumento, en algo involucran al gobierno central. Fíjense que, si un agente policial le tira un tiro a un criminal, expondrán mil argumentos para castigarlo. “Gatillo fácil”, es lo primero que dirán. Son evidentes resabios de la época de los Firmenich, los Taiana, los Galimberti, y cientos que andan sueltos y compensados por su compromiso con la patria.

                                    

Es muy significativo y enormemente alarmante para lo que queda en pie en nuestra nación que “Argentina vive una fuga de cerebros sin precedentes”, “la falta de perspectivas, los salarios en constante caída ante la inflación, la inseguridad…” son citados como datos perturbadores para la huida de la crisis. “…similar a la desencadenada tras la crisis económica de 2001…” (TV Suiza). Noticia referenciada (¿cuándo no, el peronismo como protagonista) como cuando los empresarios se escapaban del país acobardados por la guerrilla argentina. Perón, instigador de esta muchachada revoltosa, “decidió terminar con el ERP, FAR y Montoneros” Volvió al país para combatir a la izquierda. Se le iban los capitales fuente de trabajo, producción y empleo. Punto seguido vendría el echar a los “jóvenes imberbes” públicamente. El  monstruo que creó, ya no lo respetaba, ni era dominable

Nuestro país debe crear condiciones favorables para este manantial de capacidad que ruega por “tomarse el barco”, como lo hicieron nuestros abuelos. Es altamente imperioso recapacitar, acerca de, en manos de quien queda el futuro argentino. ¿En los vetustos partidos políticos que andan rondando por ahí? ¿La juventud acomodada e inexperta?  Difícil que nos saquen del peor camino    

Educación y pandemia: trazos para una cartografía de la escuela del devenir

“¿Qué se decidirá cuando ya no nos invada la ansiedad, cuando el recuerdo del encierro se desvanezca gradualmente y cuando las desigualdades reveladas por los terribles acontecimientos que vivimos se vean de nuevo ensombrecidas por el activismo cotidiano? Temo que la prisa por «salir» de la crisis nos haga olvidar las condiciones en las que entramos en ella y que el «regreso a la normalidad» sea, según la lógica de la pendiente más pronunciada, un «regreso a lo anormal”

(Philippe Meirieu)

Por Esteban Carbonaro

La llegada del COVID-19 destartaló, resquebrajó pero al mismo tiempo reconfiguró una escuela que se vio impulsada a dar nuevos trazos en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Puso en evidencia que aquella escuela de las finalidades, muchas veces la que llamaremos del cumpli-miento debía reinventarse y pensarse desde un nuevo dispositivo y que no admitía comparación. La escuela del devenir, la que se está gestando en tiempos de pandemia donde la copresencial es solo un recuerdo y una posibilidad y nuevas tecnologías toman la riendas, nos interpela a una escuela otra, que no es sino aquella que está-siendo y nos invitan a pensar si este estar-siendo no debería ser parte de esa brújula que quedó perdida debajo de las baldosas de algún patio.

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La escucha de nuevas voces, o los matices de aquellas que ya resonaban nos invita a preguntarnos si a veces es necesario volver la mirada hacia atrás para dar nuevos inicios. ¿Destruir el mapa? ¿borrar algunas líneas? ¿tenerlo de referencia para volver a pensarlo? Muchas veces es un comenzar y recomenzar que se vuelve una instancia única y muchas veces más enriquecedora de lo que comúnmente se suele asociar. Las instituciones a menudo vinculan esos nuevos comienzos como parte de fracasos; donde los significantes contradicción y conflicto son conceptualizados como parte de una limitación de aquel  abordaje que piensa la gestión de lo escolar como un engranaje.

¿Recuperará ese docente esas aulas abandonadas? ¿Cuánta sanción posible existe desde un marco legal vetusto que no fue pensado para una escuela que sobrevive en las paredes de los hogares? ¿Será desde el marco de la vigilancia la instancia que permita la continuidad pedagógica, ese fantasma que se saca por la puerta y entra por la ventana?

Docentes, alumnos y padres reconfiguraron su rol en el espacio de la escuela que lo atraviesa todo. Por ende, la escuela está en cada ambiente del hogar, en cada dispositivo, cruza la barrera de lo privado y lo público. Esa escuela que resistía a los laberintos, a las contradicciones de la red y los nodos y pugnaba por la linealidad estalló. Por consiguiente, existen nuevas situaciones que demandan sincerarnos con la escuela, revisar nuestro compromiso y elecciones y animarnos a decidir qué modelo de escuela defendemos y cómo queremos habitarla, ya sea en la sala de profesores o con ojotas en el living.

También podés leer: UN CLIVAJE NECESARIO PARA PENSAR LA EDUCACIÓN

En tiempos de aislamiento y distancia la escuela se vuelve volátil. Pero al mismo tiempo la norma la invade una vez más y remarca pinceladas que deben dejar registro de datos. La información es central en un contexto donde personas contagiadas, aisladas, recuperadas y fallecidos se han vuelto el horizonte que dirime nuestras posibilidades de desplazamiento. Así, lo escolar se convierte en otra imagen posible que replica a la sociedad del algoritmo del mundo pandémico 2020-2021.  Y en el medio, atravesados, detrás de las pantallas, los cuerpos. Hay cuerpos. Hay carne. Hay vida. Parte de esta distopía tan temida pero que hoy conforma el presente del mundo solo se lleva a cabo si hay cuerpo. Así, la escuela emprende su tarea arqueológica para saber algo de los fósiles estudiantiles. En sus muros no queda más que recuerdos. Paredes que soportaron afiches, baños con escrituras in(apropiadas), pizarrones con restos, bancos (des)ocupados.  Restos. Restos de cuerpos. La escuela debe cambiar de territorio y se erige un nuevo mapa haciendo arqueología desde las pantallas.  Cuerpos que se vuelven solo cuadrados de un zoom. Cuerpos cuadrados. Escuchar a esos cuerpos que habitan la escuela-hogar o el hogar-escuela.

¿Es una nueva escuela la que surge en tiempos de un encierro distinto? Hacer arqueología de lo escolar más allá de recabar estados, situaciones, necesidades y resolver problemas también es oportunidad para construir, componer y hacer escuela en nuevas condiciones. Una arqueología del continuo mutar es una escuela del puro devenir, que siempre lo fue pero que un virus pudo desenmascarar.

Las imágenes de Pre-Pandemia y Pandemia de lo escolar conforman fotografías de una trama que tendrá un posible panorama completo con la Post-Pandemia. Sin embargo, pueden intentarse algunas posibles pinceladas que permitan hacer comparaciones de estos momentos. Pensar en estas instancias es abrazarse a la idea de internalizaciones, naturalizaciones y significantes que han perdido su flotablidad. También es una oportunidad única para deconstruir la estaticidad de una institución, poco crítica en muchos casos de su praxis y con limitada apertura al devenir que caracteriza la vida social.

¿Qué ocurre en la escuela de los devenires ante lo imprevisto y lo evanescente? ¿Qué permiten aquellos pliegues que se desvían de la vigilancia constante de esos guardianes kafkianos que protegen la ley? ¿Quién es la ley en la virtualidad? La continuidad pedagógica es ese baluarte a proteger ante la ambigüedad, la falta de conexión y la no respuesta. Ese débil pero al mismo tiempo fuerte hilo de Ariadna que lleva a no perderse en los laberintos de la escuela remota. Lo clandestino que siempre se escrudiñó entre y ante las paredes de los muros disciplinarios en la virtualidad encuentra nuevos senderos para enceguecer la vigilancia que se hace carne en la luminosidad de las pantallas.

¿Cuánto de la escuela remota fue pensada como otro dispositivo, único y en sus albores para replicar un calendario y cronograma de acciones pensado para otro momento y modalidad de enseñanza y aprendizaje? Aquí hay un indicio para desandar el hilo que lleva a la ley. En tiempos de excepcionalidad no puede repetirse aquello que sirvió en otra normalidad y reiterar moldes que ya no pueden ajustarse a nuevas  temáticas que emergen  como la lava de un volcán.

Cartografiar la escuela del devenir es (Ges) tionar/tar con un contexto siempre complejo, en este caso una pandemia. ¿Y si el problema se vuelve en el punto de partida? La escuela está constituida por retazos de una trama vital que la hacen día a día todos aquellos que la surcan, la atraviesan, la hieren y la curan al mismo tiempo. Ser, estar y habitar la escuela es abrazarla como energía, potencia y movimiento. Quienes elegimos cartografiarla apostamos a un continuo estar haciendo y que no concluye nunca. Pensar una escuela es dar a los docentes también el lugar de intelectuales y no meros ejecutores de las políticas de un estado que bajo el ropaje de científicos gestiona en y desde el encierro. Mucho panoptismo disfrazado de inclusión que solo acentúa desigualdad y militancia y populismo combinado con demagogia. ¿Será éste el nuevo mapa para pensar la cartografía que vincula escuela y democracia con políticas educativas con un estado ausente y un gobierno que cierra escuelas y deja estudiantes y docentes a su libre albedrío? En este cartografíar la Argentina actual  ¿Quién abandonó finalmente a todos aquellos que cayeron en la escuela pública?

Érica Revilla: “No es fácil la fase 5”

La Intendenta radical en Juntos por el Cambio, Érica Revilla, habló con nuestro Director Nicolás Cereijo por Instagram Live.

Por Luis Pico

En General Arenales, aún cuando las cifras de contagios por coronavirus han batido récords en las últimas semanas, no reporta casos desde hace 120 días. Pese a que el panorama pudiera parecer alentador con respecto a otros municipios de la provincia de Buenos Aires, la intendenta Érica Revilla se muestra cauta, si bien asegura que están preparados en caso de que se reporten casos.

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“La fase 5 es complicada. Se hace difícil por las libertades y porque la gente puede confundirse entre lo que puede hacer y lo que no. Por ejemplo podés reunirte con tus amigos pero no jugar a las cartas o tomar mate”, explicó durante la entrevista.

En ese sentido Revilla recalcó que para impedir brotes serán fundamentales las campañas de prevención, por parte de la municipalidad, y la responsabilidad individual de los ciudadanos, que deben mantener medidas como el lavado de manos o uso de barbijos.

Podés ver la entrevista completa aquí 

 

“Lo más importante es cuidar los vínculos estrechos. Lo que cada uno haga protege a los demás, no solo a uno mismo. Una persona asintomática que haya estado con 40 personas podría complicar la situación”, analizó.

Puesta en valor del Hospital Pirovano

Intendenta de General Arenales desde 2015 —actualmente al frente de su segundo período— Revilla detalló los trabajos que tuvieron que hacerse en el hospital Ignacio Pirovano, que en otros tiempos, sostuvo, no estaría en condiciones para atender a la comunidad en una pandemia como la del coronavirus.

“No contaba con habilitación del ministerio de Salud de la provincia. Tuvimos que ponerla en valor para volverla a tener los permisos”, relató.

“Ahora tiene terapia intensiva, se refaccionó el quirófano y se abrió otro, se modernizó Pediatría y se invirtió en ambulancias de alta complejidad”, detalló.

Las obras, agradeció, fueron posibles gracias a una cooperativa agrícola local que donó equipos médicos provenientes de Estados Unidos.

“Esa inversión la valoramos ahora que estamos preparados”.

En defensa de la autonomía

Acerca de la Argentina post pandemia, Revilla adelantó que desde la Unión Cívica Radical defenderán la autonomía de los municipios, que no debe quedar en letra muerta dentro de la Constitución.

“Para nosotros es muy importante la descentralización de recursos y la toma de decisiones. Provincia y Nación pueden contar nuestra realidad pero no la conocen de primera mano como nosotros, por eso es fundamental y es una batalla que queremos dar”, señaló.

Puso de ejemplo al conurbano y el interior de la provincia, que si bien integran entre ambas un mismo territorio, tienen particularidades distintas en cada sección.

“Cada uno tiene sus necesidades”, dijo.

Y si bien subrayó que la prioridad durante la pandemia es la salud, reconoció que en la UCR están listos para brindar alternativas a la Argentina en el futuro inmediato.